Un técnico de la empresa Rentokil Initial coloca un detector de cucarachas en un cuarto de baño.
Las altas temperaturas de este verano han sido el mejor aliado para las incontables plagas que han infestado viviendas, edificios y calles. Y cuanto más calor, más bichos, sobre todo cucarachas. “En poblaciones con temperaturas superiores a los 20 grados existe una alta probabilidad de sufrir a la reina de las plagas y por encima de esta temperatura, las cucarachas duplican su reproducción por cada cinco grados adicionales”, señala Jesús Travesedo, director de Rentokil Initial. Más de un tercio de las plagas registradas en España durante 2014 se debieron a estos insectos, dice Travesedo.
Las plagas en viviendas empiezan a ser demasiado frecuentes. “En los últimos años, debido a la crisis económica y al intento de reducir costes, también se han reducido las intervenciones habituales en gestión de plagas y se han espaciado las operaciones de limpieza y recogida de basuras. Esto, añadido al cambio climático y al incremento de las temperaturas, ha hecho que proliferen más estas especies”, señala Milagros Fernández de Lezeta, directora general de la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA). Al año se estima que el sector lleva a cabo ocho millones de intervenciones en edificios públicos y privados.
